Todavía recuerdo cuando mi amigo Domingo y yo nos intercambiábamos cintas (lo que venía a ser una casete) con los últimos discos que habíamos escuchado. Fuimos conociendo grupos como Weezer, Veruca Salt,… Todavía guardo aquellas cintas con gran cariño.
Todas estas cintas llegaban a través de amigos, de amigos de mis amigos. Una gran red social de gente que disfrutaba escuchando nuevas propuestas. Una red que te proponía grupos y canciones. Una red a la que proponías grupos y canciones. Formando una riqueza cultural incalculable.
Spotify se ha dado cuenta de que puede ser valedora de esa red social musical. De esos amigos que comparten sus gustos musicales. De esos grupos de gente que se unen en clubs de fans de uno u otro grupo musical. Se ha percatado que la música no solo constiste en poner un playlist de canciones y empezar a escucharlas. Que va más allá. Que tiene mucho sentido social.
Es por ello que es reconfortante que en la última versión de Spotify podamos ver la música que escuchan nuestros amigos de Facebook. Cuales son sus cantantes y canciones favoritas (aunque ciertamente su cálculo es algo desconcertante). Conocer como agrupan las canciones en listas. Escuchar esas listas. Nos permite enviar recomendaciones de canciones. Integra en una visión única diferentes orígenes de datos: las canciones que están en Spotify y las canciones que tenemos en local.
Además, en la ecuación musical, ahora entran nuestros amigos virtuales. Esos software que nos recomiendan canciones y grupos atendiendo a las preferencias que estamos escuchando. Quizás este sea un punto donde Spotify tenga que mejorar más y todavía se encuentre algo distanciado de proveedores como Last.fm
Claras demostraciones de que la música por si sola es una sucesión de sonidos. Que la música empieza a tener significado cuando la compartes. Y que todo lo que se crea y genera alrededor de la música es debido a esa red social de gente que se une e intercambia, de una u otra manera, sus gustos musicales.
Fotografía de j/i/m/m/y’s.
Después de unos años siendo una tecnología menor, de poco uso y sobrepasada por tecnologías más impactantes (aunque no estándares) como Flash, parece que
¿Quién no recibe cantidades ingentes de correo a lo largo del día? ¿Quién no se agobia viendo cientos y cientos de correos sin leer? ¿Cuánto tiempo pierdes a lo largo del día buscando los correos realmente importantes? [...]
Y es que era de esperar tras la
Hay cosas que se empiezan a ver tan obvias, que cuando las anuncian, te preguntas, pero ¿
Junio y Julio nos han aplatanado del todo. Vuelta a los agobios en el trabajo y a poder escribir poco en las webs. Ahora toca el veranito, descansar, desconectar y recargar energías. De esta forma esperamos poder volver con muchas cosas en Septiembre.